Del odio al amor: El Chile

Hay sustancias que pueden causar la activación del dolor como la capsaicina que es la responsable de las sensaciones tan particulares del chile.

¡Arte: Un viaje por los sueños, fantasía y realidad!

Entre sueños y lo que desea para un futuro mejor y el prospecto ideal de un alumno, Koncer se basa en “¡qué soñaran!... que aprendieran a soñar, a extender sus alas y alcanzar metas”

Marco

Estaba sentado detrás del escritorio de su estudio en una posición como si se encontrara cautivado por una obra teatral, o posiblemente veía algo diferente en su viejo estantes de libros.

Las nuevas tecnologías y su impacto en la Sociedad

A través del tiempo la humanidad ha tenido la necesidad de comunicarse con sus semejantes. Esta necesidad lo llevó a crear códigos, conductas, expresiones y un sinfín de herramientas para cumplir tal propósito.

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martes, 22 de mayo de 2012

No mires mis zapatos



Cuento

Por: Alfred Basilio


Hola, no me conoces.

Sólo estaba observando tus zapatos, vaya que son lindos, alguna vez escuché que las uñas y los zapatos son un reflejo de lo que esa persona es, no sé si exactamente sea así, pero esto es una perfecta coincidencia.

Una chica linda, muy linda en verdad, con unos zapatos igualmente lindos, sólo por favor, no mires los míos, ya me conocerás por lo que hablo.

Diablos, ahora estamos en el punto donde no sé que decir, tengo que preguntar tu nombre, tu edad tal vez, y fingir que me preocupa mucho saber que te interesa hacer, ya sabes, ese tipo de cosas que se dicen cuando conoces a alguien.

Mi boca se mueve, habla, pero en realidad estoy pensando en otra cosa, estoy enfocado en lo bella que eres, no hagas mucho caso de mis palabras, lo importante es eso que jamás logro decir con palabras. Deciframe, decifralo que dicen mis ojos. ¡Bingo Te has encontrado con la realidad.

No quiero pasar un instante lejos de ti, lo sé, soy un ridículo enamoradizo, no importa, no quiero dejar de serlo.

Lo que realmente se vuelve interesante es saber que harás a continuación.

Probablemente vas a sonreír, y yo quedaré hipnotizado al instante, y sólo quiero que rías más y más.

Quiero alcanzar a distinguir cada detalle, un poco más allá de una sonrisa y esos hoyuelos que se forman cuando lo haces.

En realidad sólo quiero besarte, y tenerte cerca, justo como se da un primer beso, temeroso, ansioso, excitado.

No lo resisto más.

Eres un sueño, mi sueño perfecto. ¿Quieres? ¿Te gustaría serlo?

Lub-Dub Lub-Dub Lub-Dub Lub-Dub.

Mi corazón no se detendrá hasta que logré un resultado. Éxito o fracaso. ¿Quién sabe?

Hey soy un chico muy tímido, ayudame, toma mi mano, o yo que se, solohazme saber que esto terminará bien.

Cuento - Marco

Por Xavier
Estaba sentado detrás del escritorio de su estudio en una posición como si se encontrara cautivado por una obra teatral, o posiblemente veía algo diferente en su viejo estantes de libros. Su nombre era Marco, legado de su padre, el cual fue un intelectual fascinado – por no decir obsesionado–  de los emperadores romanos, se encontraba sumergido en los viejos recuerdos de pocos años atrás.
Pero sin duda, lo que rodeaba la mente de Marco era Isabel: La bella mujer que lo había y sigue hasta ahora cautivándolo.
Recordaba que ella había preferido alejarse de su lado. Los motivos eran cosas que solamente ella sabia, pues ni ella quiso dar explicación ni Marco la solicito. Solamente había dicho unas cuantas palabras:
– ¡Pues vete! Yo no tengo motivos para mantenerte atada a mí, a la fuerza. Solamente te pediré que no voltees a ver mi sufrimiento, no hay necesidad de que disfrutes de mi fracaso.
Isabel sólo contestó:
– Fracaso es lo único que tienes en el alma, es por eso que me voy y espero que seas feliz.
Marco solamente se quedó mirando la puerta mientras Isabel la cerraba. En este instante, sustituyó su inmenso dolor con un gran rencor que jamás disminuiría. Erróneamente había pasado los días siguientes de la partida de Isabel  imaginándola  en su habitación, pensando las cosas, tal como lo hacia él en su estudio. Pues un viejo amigo le hizo saber que ella se había ido con otro.
Marco mantuvo una fachada de serenidad, mientras que por dentro el rencor creció al imaginar a su amada Isabel en brazos de otro. Sonriente y feliz cuando él estaba solo y triste sentado en su sillón.
– Malditos recuerdos que me no me dejan en paz. No hay mayor don que el de olvidar. Cuánta razón tenías Nietzsche. Dijo Marco.
En eso sonó el timbre unas cuantas veces, con un tono melancólico, tal vez nostálgico. Y al abrir la puerta era Isabel. Poesía un tono nostálgico, ojos vidriosos como si hubiese llorado [aunque a la vista de Marco, era sólo su táctica] y con una pose segura de sí misma como si él hubiera olvidado todo, dijo:
– Hola Marco, ¿puedo pasar? – Mientras dejaba a la vista sus maletas, que años atrás por esa misma puerta habían salido.
– Adelante, bienvenida nuevamente – Con una sonrisa, siendo la única mueca que se formo en su rostro, la recibió.
Por supuesto que era motivo de felicidad el hecho de volverla a tener en casa. Pero no precisamente para amarla con locura, sino para aprovechar la oportunidad que le había dado el destino para volver a calmar su alma, para aprovechar el momento y poderse vengar.